Quiero hacer de tus orillas mi jardín,
Deja que las palabras abran tus fortalezas.
Mientras las nubes acarician a su paso las miradas.
Palabras que abren sendas olvidadas.
Que perfilan manantiales.
Que se pierden en tus texturas.
Palabras que a la cabeza traicionan
Y al alma alegran. Que arrancan gemidos.
Palabras que se hacen lagos en tus llanuras.
Buscadoras de tus horizontes escondidos.
Deja que el rocío se pose en tus labios.
Donde los juncos se hacen buscadores del sol.
Te abrazaré entre la espuma de mis deseos.
Abriré la ventana y la alodra llegará.
Entonces, pondré una flor donde antes hubo pasión.
jueves, 8 de octubre de 2009
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